Revista

Marzo/Abril 2013: Batalla campal

En la tribuna practicaba la ofensa y sufría las consecuencias

Cuando yo recién llegué a AA no sabía leer ni mucho menos escribir, hoy lo hago mal pero lo hago. Yo venía de un mundo donde no se conocía la educación o el respeto a los demás.

Me sentí atraído por el lenguaje vulgar en las reuniones. Nunca faltaba a las llamadas juntas de trasnoche, o maratónicas, donde se producían unas verdaderas batallas campales, todos contra todos, cada quien tratando de usar los peores métodos, humillando a las personas hasta hacerlas pedazos.

This is a preview. To view the full article, use the link below to begin a free 7-day trial!

Related Items:

A veces tengo que callar