Revista

Marzo/Abril 2013: Tierra firme

Hemos sido rescatados de un naufragio, ahora nos toca vivir

Cuentan que en cierta ocasión un náufrago llevado por el oleaje fue a parar a una isla desierta y desde que tocó tierra estuvo agradecido de Dios por no haberlo dejado morir ahogado en tan profundas aguas.

No obstante y sin que pasara mucho tiempo, al hombre lo encontraron muerto por inanición, debido a que no fue capaz de aprender a sobrellevar su situación, a manejar las inclemencias del tiempo y del lugar.

El náufrago, una vez que toca tierra, tiene que aprender a encender el fuego y a construir una choza o cabaña donde dormir. Debe buscar agua potable y comida para... Login to read more
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