Revista

julio/agosto 2011: ¡Y la plancha también!

“Hijo, no vuelvo a tomar licor”.

Me inicié en Alcohólicos Anónimos a los 27 años de edad, en un grupo de Jalapa, Nicaragua, hace casi diez años.

Eso sucedió luego de beber durante 20 días de farra. Ese día me acompañaba mi único hijo y mi Ser Superior se manifestó en él. Estaba con temblores persistentes por mi terrible goma y como a las siete de la mañana salí de mi cuarto tomé lo primero que encontré, una plancha, y la llevé a un expendio de licor, para venderla o cambiarla por una media de ron. Salí por un costado de mi casa hacia la tienda y mi hijo salió por el otro lado y se dirigió al... Login to read more
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