Revista

septembre/octubre 2011: Derrotado

Regresó del coma a buscar su botella

El doctor me declaró muerto.

En 1991 fui arrestado, por cuarta vez manejando tomado, me sentenciaron a ocho meses de cárcel. El juez me ordenó vender mi auto y me puso cinco años de probación en los que no podía tocar un carro, con o sin alcohol.

Me mudé de estado para no ser arrestado y no paré de tomar. Al cabo de esos cinco años volví a California.

Estaba casado y con dos hijos adolescentes, en una pelea quise separarlos y el mayor me rompió la boca de un golpe, mientras que el menor llamó a la policía. Se me acusó de abuso de menores y por estar tomado nadie creyó mi versión. Al tiempo... Login to read more
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