Revista

Fuera de foco, enero/febrero 2014

El deseo de beber confundía su mente

Supe de AA en el mes de enero del 2004. Tenía 23 años de edad, todavía conservaba mi salud, un trabajo, una familia, carros. Para mí, un alcohólico era una persona que estaba tirada en la banqueta, o que vagaba sucio por las calles pidiendo dinero. Yo no creía haber llegado a ese extremo, aunque tenía muchos problemas en todos los aspectos de mi vida.

Empecé a beber a la edad de quince años, conocí el alcohol, ¡qué rico era su efecto!, me agradó cómo cambiaba mi estado de ánimo, cómo me transformaba, me hacía sentir parte de la sociedad. En esa época experimenté... Login to read more
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