Revista

Nuevos lugares, viejos problemas, enero/febrero 2014

Deseaba cambiar su vida, pero no sabía cómo

Mi último trago fue en marzo de 1996. Mi primer trago fue en el año 1980. Bebí hasta caer completamente borracho, o sea que no tan sólo lo probé, sino que además perdí el control.

Me sentí mal y me dio vergüenza y prometí no volver a beber alcohol, pero pasó el tiempo y se me olvidaron completamente las consecuencias.

Desde ese momento creí que el alcohol era sólo un juego, un pasatiempo para divertirse. Pero con el tiempo caí derrotado, aunque nadie me lo decía, yo lo sabía, empezaba a sentir repugnancia hacía mí mismo.

Un día me miré al espejo y... Login to read more
Not a subscriber? Click here to subscribe.