Revista

Golpes a mi puerta, enero/febrero 2014

Una serie de eventos inesperados le permiten quedarse en AA

Ahora me doy cuenta de cuánta necesidad tenía yo de ser escuchado, de compartir mis problemas, mis emociones y hasta mis euforias.

Creo que me quedé en AA porque aquí pude compartir mis problemas, las emociones y hasta los momentos de euforia.

A pesar de que había recibido el mensaje mucho tiempo atrás, en una prisión, tuve que batallar para quedarme en Alcohólicos Anónimos. Al principio asistía a las juntas porque no me quedaba otra opción, cumpliendo una condena, encerrado en una prisión y en mi propia prisión mental, sin captar el mensaje.

Cuando por... Login to read more
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