Revista

El Brujo, marzo/abril 2014

Ya no es necesaria la magia para vivir mejor

Esto me sucedió en una borrachera, desde luego vista ahora con un sentido de humor.

Un día, al amanecer de una tremenda borrachera, me atormentaba un sentimiento de culpa, un arrepentimiento exagerado, como en todas las anteriores borracheras, y una laguna mental o más bien un océano mental. No sabía por qué mi esposa estaba tan enojada que hasta me dio un par de cachetadas. Mis hijos, con caritas de espanto y enojo, me insultaban: “otra vez finges que no te acuerdas”, me decían.

Desesperado salí de casa tratando de recordar algo, cosa imposible, y me acordé del... Login to read more
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