Revista

Con un six pack en la mente, marzo/abril 2014

Antes de su primera junta realiza una peligrosa trayectoria final

Mi vida de alcohólico era incontrolable. Mi alcoholismo me llevó a cometer muchos errores, algunos irreparables y otros no tan graves, afortunadamente me di cuenta que estaba mal en mis acciones y que mi familia estaba sufriendo por mi manera de beber.

Yo le pedía a Dios que me ayudara, pero nunca puse de mi parte, nunca cumplí los juramentos que hice tanto a mis padres como a mi Dios. Recuerdo que había “dejado de creer en Dios” pues no me cumplía mi petición y quise convertirme ateo.

En mi ultima borrachera perdí mi trabajo, amigos, dinero y mi autoestima que ya... Login to read more
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