Revista

Una oveja perdida

Encuentra en los grupos y en la tribuna, su rebaño

Yo tenía una vida vacía, solitaria, y deprimente, pero cuando descubrí la nueva vida que me ofrece AA supe que no estaba sola. Gracias al apadrinamiento y a compartir mis emociones con los compañeros de los grupos pude aceptarme tal cual como soy y tener la vida útil y feliz que me ofrecieron al llegar al programa.

Crecí en medio de una familia disfuncional y desde muy niña fui testigo de las peleas entre mis padres. Los insultos y gritos de miedo, se repetían con regularidad, por esto yo siempre estaba tratando de buscar salidas para no ser agredida por mis padres. Mi madre... Login to read more
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