Revista

De la edición de Mayo-Junio 2014.

Reencontré a mi padre

Practicando el programa de recuperación de AA aprende a dar y a recibir amor

Mi historia comien- za en Oaxaca, cuando tenía catorce años, cuando me tomé mi primera copa. Lo hice para convivir con mis amigos de la cuadra en mi colonia.

Como muchos alcohólicos, fui abandonado por mi padre a los tres meses de nacido. Crecí con mucha libertad ya que mi madre y mis hermanas tenían que trabajar. Comencé a beber unas cuantas copas para que nadie me descubriera y paulatinamente fui aumentando la dosis hasta llegar a emborracharme. Para poder aparecerme por la casa, esperaba que se me pasaran los efectos.

Para leer el artículo completo usa el enlace para empezar los 7 días de prueba gratuita.