Revista

Jefe de familia

Sin alcohol rehace su vida y las promesas no se hacen esperar

Llegué a Alcohólicos Anónimos en el año 1995, enviado por una corte, después de participar en un accidente automovilístico que causó mucho daño. La corte me pidió que cumpliera con el programa de AA, cumplí con el requisito, pero nunca dejé de beber alcohol. Pasaron casi diez años y yo seguí bebiendo, cada vez con más conflictos con mi esposa, por mi forma de beber.

Mi esposa se cansó de la situación y decidió divorciarse de mí. Esto me causó mucho dolor y aunque tengo dos hermosos hijos, a los que quiero mucho, no podía ponerles mucha atención por beber. Cuando... Login to read more
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