Revista

Enero/Febrero 2013: Una mujer ingobernable

La derrota fue clave en su transformación

PRIMER PASO: Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol: que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

Gracias por el Primer Paso admitimos que somos impotentes ante el alcohol y que por eso nuestras vidas eran ingobernables. Llegué a Alcohólicos Anónimos en el momento justo. Dentro de la comunidad de alcohólicos que se recuperan pude encontrar la solución, si yo quería, admitiendo que yo tenía un problema con el alcohol.

En AA me dijeron que lo único que tenía que hacer era aceptar mi alcoholismo. Después los hombres y mujeres de mi grupo base, me darían las herramientas para salir adelante.

Fíjense que yo, una alcohólica problemática, crónica, ingobernable, vivo de una manera diferente. Hoy en día he aceptado mi problema. Trato de asistir a mis juntas diarias y mantenerme involucrada en los servicios de AA porque de eso depende mi sobriedad.

Estoy celebrando once años de continua recuperación. En mi caso personal ese Primer Paso de aceptar mi enfermedad ha sido fundamental y necesario. Al mismo tiempo ha sido imprescindible trabajar los principios y poner mi vida al cuidado de Dios en todos mis asuntos para que me siga mostrando el camino a la verdadera felicidad.

Gracias a Dios y los alcohólicos hoy vivo feliz, soy un miembro útil de esta sociedad y estoy gozando de una vida mejor.

‐Claribel G., Delano, California