Revista

Enero/Febrero 2013: Mi amante, mi esposa, mi sobriedad

El obstáculo más grande se convierte en una oportunidad para aceptar y crecer

Llegué a Alcohólicos Anónimos con una esposa, una hija y una amante. Tenía 33 años y estaba dispuesto a dejar a mi familia.

Yo sabía que mi relación extramarital con una persona que también tomaba bastante, podía ser la causa de que yo volviera a tomar. Recuerdo que ella me decía que le gustaba que tomara porque sólo así yo dejaba de mirar el reloj y preocuparme por mi familia mientras estaba con ella.

Decidí cambiar el número de mi teléfono, y así me mantuve alejado de esa persona durante ocho meses. Pero un día ella se logró comunicar conmigo: quería... Login to read more
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