Revista

Julio/agosto 2013: Con lágrimas en los ojos

Hace unas cuantas 24 horas que llegué a mi grupo, por mucho tiempo estuve entrando y saliendo, no podía quedarme, no estaba dispuesto a dejar de beber. Yo quería estar sin tomar un tiempo y lograr que mi esposa me tuviera confianza.

Recaí tres o cuatro veces, iba a las reuniones en contra de mi voluntad sentía que no encajaba con los demás. No me sentía parte del grupo, me fui resentido. Yo era incapaz de ser sincero conmigo mismo, ni con las demás personas.

Buscaba cualquier pretexto para tomar y así recuerdo que en mi última borrachera, que duró alrededor de... Login to read more
Not a subscriber? Click here to subscribe.