Revista

Julio/agosto 2013: La prisión d el egocentrismo

Pensando en la frase de la literatura que señala al alcohol como astuto, desconcertante y burlón, se me ocurrió pensar que el egocentrismo es también desconcertante, astuto, y burlón.

En el proceso de mi recuperación he puesto especial énfasis en trabajar con mi egocentrismo, que algunas veces se manifiesta como deseo de poder y prestigio, con una constante necesidad de atención.

En este proceso, difícil y doloroso, he tratado de aprender que la verdadera felicidad no está en la opinión que los otros tienen de mí, si no en una vida sin resentimientos ni culpas,...