Revista

Julio/agosto 2013: Una copa y otra más

Un plan de 24 horas es la única solución para él

Tengo ocho meses en Alcohólicos Anónimos. A la edad de trece años empecé a beber, ahora tengo 29, creía que yo podía controlar mi manera de beber.

Bebía porque me sentía despreciado por mi padre y era la única manera de no sentirme solo, tomaba todos los fines de semana, nunca me gustó la cerveza, pero el vino fue muy especial para mí, tanto que se transformó en una necesidad.

A la edad de quince años tuve mi primer problema con la policía, fue también la primera vez que estuve en la cárcel. Pensé que todo lo que estaba pasando era lo que la gente de mi edad... Login to read more
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