Revista

A la luz de las velas, septiembre/octubre 2013

Rodeado de amor sabe que ya no tiene excusas para beber

La primera vez que celebré el día de Acción de Gracias o “Thanksgiving” sobrio, fue con una cena en el local de mi grupo, una de esas ocasiones especiales con las mesas iluminadas a la luz de velas y cubiertas con abundante comida. La mayoría de mis compañeros estaban contentos, otros nostálgicos, pero a todos nos envolvía una atmósfera con olor y clima de hogar.

Antes de empezar a comer practicamos el Onceavo Paso como grupo, meditando todos juntos, procurando pensar en un buen motivo para estar agradecido. En ese momento recordé una lista de bendiciones de nuestro...