Revista

¡Las emociones!, septiembre/octubre 2013

Lograr dejar de beber es una cosa, y otra es
enfrentar los defectos de carácter

Cuarto Paso: Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.

Llegué a esta comunidad en el año 1998 después de recibir tres multas por mi borrachera, las tres veces caí en la cárcel. Me mandaron a Alcoholicos Anónimos y fui al grupo Sonoma Valle, que ahora se llama La luz de Sonoma, y ahí estuve cuatro meses. Me pasaron el mensaje pero no me quedé, no pude aceptar que tenía problemas con el alcohol y volví a beber.

Cuatro años después regresé al grupo. Me reencontré con dos de los compañeros que me habían recibido la primera vez.... Login to read more
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