Revista

Mayo/junio 2011: Amarga venganza

El resentimiento hacia su hermano lo puso frente a un juez

Mi primer trago fue amargo, pero me gustó el efecto. Pude librarme del miedo y de la timidez que tenía hacia la gente y pude hablarle a una mujer.

Cuando empecé a estudiar en la primaria me costaba mucho trabajo estar en el salón con todos mis compañeros y cuando el maestro me decía que pasara al pizarrón en frente de todos empezaba a temblar de miedo a las burlas de mis compañeros. Cuando no podía sacar una cuenta el maestro no me dejaba salir al receso ni a comer, de castigo, en esos momentos sentía odio y resentimiento contra ese ser humano.

Nunca pude salir a un... Login to read more
Not a subscriber? Click here to subscribe.