Revista

Mayo/junio 2011: Un calvario de lentejuelas

Necesitaba la sobriedad para salir del clóset y recibir amor de verdad

Muy temprano en mi vida me di cuenta que era diferente a los demás niños. Tenía seis años de edad y me gustaba lavar, cocinar, pintarme las uñas y jugar a las muñecas, como mi mamá y las niñas. Mi padrastro me golpeaba mucho, por mi comportamiento o porque yo no era su hijo, nunca lo supe.

Tuve mi primera experiencia sexual a los 14 años con una persona de 25, era lo que yo quería, lo que yo soñaba, pero nunca pensé que por esa razón mi vida sería un calvario. Cuando me enteré que en mi pueblo las personas como yo no sólo recibían golpes y malos tratos, sino que a... Login to read more
Not a subscriber? Click here to subscribe.