Revista

De la revista Enero 2018.

Unidad en Coachella

Nos cuenta que en un taller no sólo se escribe, se comparte

El día de hoy estoy en un taller de La Viña en el Trigésimo Segundo Congreso del Valle de Coachella y me siento muy agradecido por la oportunidad de compartir este fin de semana con personas que tienen nuestro común propósito de mantenernos sin beber. Vinimos desde San José, California, veintiséis compañeros, para poder escuchar el mensaje que Dios nos tiene este fin de semana. No importa el cansancio ni el hambre ni la debilidad sino el privilegio de poder estar en unidad y servicio con mis compañeros.

Yo agradezco la oportunidad de reír, llorar y compartir con gente que me comprende. Antes de llegar al programa yo sentía que nadie me entendía y que nadie me quería, pero después de estar sirviendo en el grupo tuve el privilegio de salir a mi primer servicio en el décimo séptimo aniversario de La Viña. Desde ahí quedé convencido, a través de la unidad, que he obtenido la bendición de tener en mi vida gente que se interesa en mí. Mis compañeros me quieren y se han convertido en mi familia y la unidad en amor. Yo le agradezco a mi Poder Superior que me sacó de las calles y de la muerte, y me dio una nueva vida y más familia. Esto me llena de alegría y felicidad, gracias por la oportunidad de compartir y ser su compañero. Estoy orgulloso de ser quien soy al día de hoy, alguien que tiene amigos y sonríe. Muchas gracias por la oportunidad de servir.

-- Joshua H.

San José, California, USA

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