Revista

De la edición de Agosto-Septiembre 2018.

¡Sí se puede!

Deseosaludar atodos los lectores de estas líneas con fraternal cariño. Alcohólicos Anónimos ha definido mi vida. Llegué a nuestra agrupación el 27 de septiembre de 2003 con quince años de edad. A esa edad no tenía el más mínimo conocimiento de la enfermedad y ningún deseo de obtener ayuda.
Debo agradecer a los compañeros que pusieron todo su esfuerzo para que yo me quedara. Especialmente al compañero que me llevó al grupo. El primer grupo que me recibió fue el grupo “Jamiltepec”, perteneciente al distrito número seis, ubicado en la ciudad de Santiago Jamiltepec, en Oaxaca, México. Quisiera decirles que ese grupo hace un gran trabajo para ayudar al alcohólico que aún sufre.
Mi permanencia en Alcohólicos Anónimos no ha sido nada fácil. Mi corta edad eraun gran obstáculo para aceptar el proceso de recuperación de los AA. Sin embargo, los padrinos del grupo me sugirieron que, para permanecer en AA, buscara apoyo en algo más.
Fue así como me motivaron a servir. Con esto quiero enviar un mensaje a cualquier jovenque sienta que tiene problemas con su alcoholismo y crea que AA no es para él. Quiero compartirles que vivir y crecer eneste programa es la experienciamás agradable demi vida.
No sólo hedejado de tomar,he aprendido aconvivir con misfamiliares y con el mundo exterior.
He comprendido que escuchando las experiencias de los AA, encontraba fortaleza para resolve rmi problema, y podía entonces brindar un mensaje de esperanza alalcohólico que aún sigue sufriendoy también a los compañeros que ya están en AA y sentimos que falta algo a nuestra recuperación.
Les invito a quen os involucremos en esta agradable experiencia del servicio, una de las cosas más gratificantes que podemos hacer por nosotros mismos. Gracias al esmero y apoyo de los padrinos que me recibieron, he pasado por la mayoría delos servicios en mi grupo. 
Cuando me mudé a vivir a este país, me uní al grupo “Bienvenido”, en la ciudad de Riverside, California. Los compañerosme brindaron la oportunidad de ser representante del grupo (RSG). En este momento estoy terminando mi período como coordinador del distrito (MCD), muy motivado a seguir mi proceso de recuperación y continuar transmitiendo este mensaje devida. “¡Ánimo, sí se puede!”
-- Rafael S.

Norco, California

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