Revista

De la edición de Septiembre-Octubre 2018.

Quise ser como ella

Una compañera la inspiró

Soy Graciela, una alcohólica. Estamos compartiendo en un taller de La Viña en el grupo donde, hace nueve años, volví a nacer. Es un grupo fuera de serie, y aquí la enfermedad está teniendo su apogeo, pero, afortunadamente, muchos de ellos por este día no han consumido alcohol. 

Recuerdo el día que llegué, temerosa, destruida física, mental y espiritualmente. Era un siete de junio de 2007, se celebraba el séptimo aniversario de la compañera Nel y me quedé sorprendida con la cantidad de personas que esa noche estaban reunidas. Escuché muchas cosas buenas de ella y me pregunté si algún día yo podría dejar de beber. 

En ese momento creí que era imposible, pero Dios tenía otros planes para mí. Con la ayuda de mis compañeros logré quedarme y, poco a poco, fui entendiendo el programa y ese sueño que creí imposible se convirtió en realidad.

En mi segundo año de sobriedad, decidimos, junto con otros compañeros, abrir otro grupo: “Manos Unidas”. Ahí comencé a servir como RLV y RSG. En realidad he desempeñado casi todos mis servicios. Estoy enamorada de poder servir a La Viña, no me he perdido ningún aniversario. Soy parte de este movimiento. Yo camino por la vida feliz, alegre y sobria. 

-- Graciela L.

Cathedral City, California