Revista

Una derrota y un triunfo, noviembre/diciembre 2013

Acepta la ayuda de un Poder Superior y se entrega a una vida sin alcohol

Soy originaria deCoatzacoalcos y llegué a Alcohólicos Anónimos en marzo de 1999 con una derrota física, mental y espiritual. Estaba atrapada en mi adicción al alcohol. A pesar de los ruegos de mis hijos y las promesas hechas a mi madre yo me hundí en el alcohol.

Alguien me trasmitió el mensaje de AA y así fue como llegué a un grupo de AA, con cuatro hijos pequeños. Los compañeros me regalaron sus experiencias y poco a poco me fui identificando, porque, a pesar de ser mujer, también había sufrido el infierno del alcohol. Admiraba a aquellos compañeros que tenían diez o... Login to read more
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