Revista

Fuerza y sobriedad, noviembre/diciembre 2013

Comprueba que la recuperación no es sólo espiritual, sino física

En mi primer servicio me sentí fuerte porque era capaz de aguantar los vasos del café sin derramar el líquido. Tan diferente a mi época activa en la que era incapaz de levantar una taza, incluso con el plato debajo.

Pero la fortaleza no es sólo aguantar el peso de un café o una botella de agua, la fortaleza para mí, ahora, es tener el temple y sobriedad suficiente para desarrollar ese servicio, que a veces te exige un tiempo que debes quitar a otros menesteres, a la familia e incluso a los amigos, pero que te da fortaleza, fuerza y sobriedad para poder aplicarlo en tu vida... Login to read more
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