Revista

septembre/octubre 2011: Un borracho nunca entiende

Detrás del volante no importaban los accidentes o las fechorías

Salí sin poder caminar.

Nací en la provincia, en un rancho sin agua potable ni luz eléctrica, desde pequeño tuve ganas de tener buenos juguetes nomás miraba a los niños con carritos y a mí no me traían nada.

Mi padre era muy tomador, nos golpeaba y a mi mamá la dejaba tirada en el suelo por los golpes. Viví todo eso y nunca imaginé que yo también iba a beber.

Nos mudamos a vivir al pueblo yo andaba con huaraches, los niños más grandes se burlaban. Pero me gustaba trabajar, al principio vendía pan y paletas, después me puse a vender cerveza en unas fiestas septembrinas. Anduve con una... Login to read more
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