Revista

Mayo/Junio 2013: promesas olvidadas

En sobriedad puede reparar su conducta irresponsable

Recuerdo mis primeros encuentros con el alcohol a la edad de trece o catorce años en un pueblo chico de Durango, México. El alcohol me daba el valor que necesitaba para vencer la timidez y pensé que había encontrado la solución a mi problema. Con el tiempo me di cuenta que pagaría muy caro ese descubrimiento.

Mi madre falleció cuando yo tenía diecisiete años y eso me causó un profundo dolor. Al mes de su muerte emprendí un viaje a California, donde me esperaba mi hermano, con el propósito de aliviar la tristeza y de alguna manera ayudar económicamente a mi padre y mis... Login to read more
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