Revista

julio/agosto: Fui un borracho seco

Encontró la sobriedad emocional después de muchas recaídas

Comencé a beber por las mañanas.

Yo me crié en una ciudad del norte de España. Los pocos recuerdos de mi infancia son ver a mi padre tumbado en el sofá durmiendo de día, las veces que me enviaba a comprar tabaco o bebida, las recurrentes discusiones que tenían mis padres sobre el dinero que necesitábamos para comer y pagar el alquiler, ya que mi padre había gastado el dinero en una partida de cartas, tiempo después mis padres se separaron y mi padre se desentendió de nosotros.

Empecé a beber a los 14 años, lo hacía en las comidas de una manera ocasional. En aquella época yo era una persona reservada y... Login to read more
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