Revista

Lo que aprendi, noviembre/diciembre 2013

Después de la recaída, reconoce la importancia de dejarse apoyar y guiar por los demás

Como es costumbre en las fiestas de Acción de Gracias, nos reuníamos con familiares para festejar y nunca faltaba el licor o la cerveza. Yo tomaba hasta no tener control de mí mismo. Sólo gozábamos nosotros los adultos o los esposos. Yo miraba la cara de frustración de mi esposa pero no me importaba, pues estaba poniéndome bien tomando
y bailando.

No recuerdo en qué fecha llegué con una mano quebrada, al grupo Alegría de vivir, le quería dar gusto a mi esposa para que dejara de decirme cosas acerca de mi forma de beber. Me dieron información y ya no... Login to read more
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